El gasto medio por persona en vacaciones alcanza 1.347 euros, casi el doble que en 2019. Transporte y alojamiento absorben la mayor parte del presupuesto. La subida obliga a reservar antes, acortar estancias o cambiar de destino para mantener el viaje dentro de las posibilidades familiares.

El coste medio tampoco afecta igual a todas las familias. Un aumento de transporte o alojamiento pesa más en hogares con niños y en quienes dependen de fechas escolares. La comparación correcta no es solo con 2019, sino con la evolución de salarios disponibles para ocio después de vivienda y alimentación.

El dato individual se convierte en tendencia cuando modifica consumo, ahorro y decisiones familiares. Conviene compararlo con salarios, inflación y diferencias territoriales antes de extraer conclusiones generales.