La rentabilidad de una franquicia depende del sector, la fortaleza de marca y la capacidad de repetir un modelo probado. Restauración y alimentación dominan el ranking por facturación media. Antes de invertir conviene comparar inversión inicial, royalties, márgenes, ubicación y tiempo de recuperación.
Una facturación elevada puede convivir con márgenes estrechos y una inversión inicial difícil de recuperar. El candidato debe pedir cuentas de unidades comparables, cierres recientes y sensibilidad ante alquileres o salarios. La marca reduce incertidumbre comercial, pero no elimina el riesgo empresarial.
El crecimiento empresarial debe contrastarse con rentabilidad, deuda, calidad de ingresos y capacidad de integración. Ganar escala crea oportunidades, pero también aumenta la complejidad de ejecución.

