En Madrid, el alquiler puede absorber más de la mitad de un salario medio antes de pagar suministros, alimentación y transporte. La brecha entre renta e ingresos reduce el ahorro y aumenta la vulnerabilidad financiera. Sin más oferta, las mejoras salariales difícilmente corregirán el problema.

Cuando la vivienda absorbe el 52% del ingreso, cualquier imprevisto puede provocar endeudamiento. El efecto también alcanza a la economía urbana: trabajadores que se alejan, empresas con más dificultad para contratar y menor consumo local. La accesibilidad es, por tanto, infraestructura económica.

La cuestión de fondo es la relación entre oferta disponible, formación de hogares e ingresos. El Banco de España viene señalando un desequilibrio elevado entre oferta y demanda, mientras Eurostat confirma que precios y alquileres siguieron creciendo en la Unión Europea durante el primer trimestre de 2026.