El Tribunal Supremo rechaza imponer un nuevo periodo de prueba a quien ya desempeñó las mismas funciones durante años. El despido posterior se considera improcedente y puede implicar readmisión o indemnización. La sentencia protege la experiencia laboral frente a usos abusivos de esta cláusula.
La doctrina recuerda que el periodo de prueba sirve para comprobar aptitud desconocida, no para borrar una relación laboral previa. Las empresas deben revisar funciones reales, antigüedad y continuidad antes de incluirlo. Para el trabajador, conservar contratos, nóminas y descripción de tareas puede resultar decisivo.
La información tiene carácter periodístico y no sustituye asesoramiento jurídico. Las resoluciones dependen de hechos y procedimientos concretos; por eso conviene acudir al texto oficial y a un profesional antes de tomar decisiones.

