El capital internacional vuelve con fuerza al inmobiliario español y supera los 10.000 millones de euros transaccionados. El segmento living concentra una parte destacada de la inversión. El interés confirma la confianza institucional, aunque también aumenta la competencia por los mejores activos.

El capital institucional busca escala, estabilidad regulatoria y capacidad de gestión. Su entrada puede financiar nueva oferta, pero adquirir activos existentes no aumenta automáticamente el parque. La política económica debería distinguir inversión productiva de simple cambio de propietario.

Rentabilidad nominal, inflación, fiscalidad, liquidez y riesgo deben analizarse conjuntamente. Ninguna cifra aislada permite decidir: el horizonte temporal y la situación personal cambian por completo la lectura.