La vivienda protegida alcanza máximos de tasación pese a estar sujeta a precios regulados. Costes de construcción, suelo y mano de obra estrechan el margen hasta hacer inviables algunos proyectos. Proteger el precio sin garantizar producción puede terminar reduciendo la oferta accesible.

Cuando el módulo máximo no cubre costes, el promotor no inicia la obra o pide más subvención. Actualizar precios puede hacer viable el proyecto, aunque encarezca el acceso. La solución exige suelo barato, procesos rápidos y ayudas transparentes vinculadas a viviendas efectivamente entregadas.

La cuestión de fondo es la relación entre oferta disponible, formación de hogares e ingresos. El Banco de España viene señalando un desequilibrio elevado entre oferta y demanda, mientras Eurostat confirma que precios y alquileres siguieron creciendo en la Unión Europea durante el primer trimestre de 2026.