El lujo madrileño atraviesa una transición: caen operaciones en algunos enclaves mientras los precios resisten o suben. El comprador internacional es más selectivo y exige mayor calidad. La escasez de producto excelente evita una corrección uniforme.

Una caída de operaciones del 46% en una zona no describe por sí sola todo el lujo madrileño. Puede reflejar falta de producto, comparación con un trimestre excepcional o cambio de preferencias. Días en mercado, descuentos y calidad de oferta completan el diagnóstico.

Para interpretar el dato hay que separar volumen de inversión, creación de nueva oferta y revalorización de activos existentes. El coste del capital, la regulación y la calidad operativa determinan qué proyectos llegan a ejecutarse y cuáles quedan detenidos.