La plusvalía municipal ha aumentado con fuerza en varias ciudades desde 2020. Aunque grava la transmisión del suelo, su crecimiento termina incorporándose al coste total de la vivienda. La acumulación de impuestos y gastos reduce la accesibilidad, especialmente para compradores jóvenes.

El importe depende de valor catastral, años y coeficientes municipales, con métodos y límites legales. El comprador debe incorporarlo al análisis aunque normalmente corresponda al vendedor, porque influye en la negociación. Una fiscalidad previsible reduce operaciones fallidas y litigios.

Los impuestos forman parte del coste total y alteran incentivos de compradores, vendedores y promotores. La estabilidad y claridad del sistema reducen litigios y mejoran la calidad de las decisiones.