La paradoja más llamativa del sector servicer español acaba de materializarse.
Hipoges presentó un recurso ante el TACRC contra la adjudicación del lote A de Sareb a Servihabitat por 52,33 millones de euros. El resultado fue inmediato: Sareb ha suspendido el proceso mientras el tribunal analiza el caso.
El lote A es clave. Incluye la gestión y desinversión de activos, recuperación de préstamos, refinanciaciones y los trabajos necesarios para preparar y entregar al Estado los inmuebles destinados al parque de vivienda asequible. Sin adjudicación firme, sin preparación de inmuebles. Sin preparación, sin entrega a Casa 47. Y el plazo de liquidación de Sareb, fijado para noviembre de 2027, no se mueve.
La ironía del conflicto es difícil de ignorar. Servihabitat sustituiría precisamente a Hipoges en la gestión de esta cartera. El contrato de Hipoges vence el 31 de agosto. Pierde la licitación, recurre, paraliza el proceso y mientras tanto negocia comprar a Servihabitat, la empresa que le quitó el contrato. Todo bajo el mismo fondo: Pollen Street.
Cuando el mismo fondo que recurre una adjudicación está comprando a la empresa adjudicataria, las líneas entre competencia y consolidación se difuminan por completo. La resolución del TACRC va a sentar un precedente que el sector servicer español llevaba tiempo necesitando, aunque preferiría evitar.

