Una disputa entre dos de los principales servicers inmobiliarios del país amenaza con complicar la recta final de Sareb. Hipoges ha presentado un recurso ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) contra el lote A del nuevo contrato global de gestión de activos del "banco malo", adjudicado a Servihabitat por 52,33 millones de euros. La presentación del recurso provocó automáticamente la suspensión del proceso, y el TACRC decidió mantener esa medida cautelar al considerar que levantarla podría causar perjuicios de difícil o imposible reparación. Sareb formalizó la suspensión el 3 de agosto, aunque fuentes cercanas a la entidad prevén que el Tribunal resuelva a su favor en cuestión de días o semanas, sin apenas impacto en el calendario.
Lo interesante del caso es el trasfondo corporativo: Pollen Street, propietario de Hipoges, ha anunciado un acuerdo con Lone Star para comprar precisamente Servihabitat, la adjudicataria recurrida. Si la operación se cierra, ambas compañías acabarán bajo el mismo dueño. El recurso se presentó el 17 de julio, antes de conocerse la operación corporativa (que trascendió a comienzos de agosto), lo que abre la puerta a que el recurso forme parte de una estrategia de valoración de cara al cierre de la compra, con la posibilidad de que Hipoges acabe desistiendo.
El contrato en juego no es menor: Servihabitat se impuso con 92,27 puntos frente a los 88,80 de Solvia y los 87,02 de Hipoges, para un lote A valorado en hasta 96,35 millones de euros (el lote B, adjudicado a Aliseda, alcanza 77,72 millones), sobre un perímetro estimado de unos 4.700 millones de euros de valor contable bruto. La cartera residencial es clave: Sareb exigió experiencia sobre 9.270 viviendas, con la mitad ocupadas, en un contrato que contempla prórrogas hasta 2030, más allá del horizonte original de liquidación fijado en 2027.
El fondo del asunto conecta con la gran apuesta del Gobierno: la planificación 2026-2028 de Casa 47 prevé incorporar más de 3.600 millones de euros en activos inmobiliarios de Sareb y la Administración, con unas 40.000 viviendas y 2.400 suelos ya perimetrados (estos últimos con capacidad para 55.000 viviendas adicionales). La hoja de ruta apunta a 13.000 viviendas asequibles en 2026, 28.000 beneficiarios en 2027 y 50.000 en 2028. Cualquier retraso en la adjudicación del contrato de gestión, aunque sea temporal, toca directamente el calendario de esa gran operación de vivienda pública.

