El Ayuntamiento de Marbella ha sometido a información pública la reparcelación de Golf Río Real 2ª Fase, un ámbito de 472.591 metros cuadrados en el que se desarrollarán 428 viviendas junto a casi 200.000 metros cuadrados de zonas verdes públicas y más de 13.500 metros cuadrados destinados a equipamientos: escuela, instalaciones deportivas y uso social. La urbanización del sector supone una inversión estimada de 22,1 millones de euros.

El proyecto no es menor en términos urbanísticos. La proporción entre superficie edificable y zonas verdes es inusualmente generosa para un desarrollo residencial en una ciudad de la Costa del Sol, donde la presión del mercado inmobiliario tiende a maximizar la edificabilidad. Casi 200.000 metros cuadrados de verde público en un único sector es una apuesta por el modelo de ciudad que va más allá del negocio inmobiliario puro.

Marbella lleva meses acelerando su actividad urbanística. En marzo de 2026, el consistorio ya dio luz verde a tres proyectos residenciales para levantar 1.300 viviendas en Río Real y San Pedro Alcántara, con una inversión privada de 25 millones. El concejal de Urbanismo anunció que están trabajando en 14 nuevos proyectos de urbanización simultáneos. Para una ciudad que estuvo paralizada urbanísticamente durante años por las consecuencias del caso Malaya, este ritmo de tramitación es una señal clara de normalización institucional.

El contexto del mercado lo justifica. Marbella registra precios medios de compraventa que superan los 6.000 euros por metro cuadrado en las zonas prime, con demanda internacional sostenida y oferta insuficiente para absorberla. El 35% de toda la vivienda de ultralujo en España se concentra en Málaga provincia. El capital que llega no espera: si no hay producto disponible, se va a otro mercado.

Lo que hace interesante este desarrollo de Río Real no es solo el número de viviendas. Es que un ayuntamiento está ejecutando planeamiento urbanístico de forma ordenada, con dotaciones públicas, en uno de los mercados más tensionados de España. Eso, en 2026, merece ser señalado.