70 meses consecutivos de subidas de precios en la vivienda usada. En agosto, el metro cuadrado se situó en 3.166 euros de media, un 15,6% más que hace un año según Fotocasa. Una vivienda de 80 metros cuadrados de segunda mano cuesta hoy 253.270 euros. La misma vivienda, en el mismo sitio, el año pasado era 34.250 euros más barata. Y esto, en el lenguaje del sector, se llama moderación.
El dato más revelador del informe no es el precio medio. Es el patrón geográfico que lo explica. Las mayores subidas ya no están en Madrid o Barcelona sino en Murcia, con un 28,8% interanual, Cantabria con un 18,5%, la Comunidad Valenciana con un 17,1% y Navarra con un 17%. La razón es exactamente la que cabría esperar: una parte de los compradores expulsados de los mercados prime se está desplazando hacia zonas más asequibles, y ese desplazamiento está tensionando mercados que hasta hace poco eran refugio de precio.
Madrid y Baleares, paradójicamente, registran subidas más moderadas, del 9,9% y el 5,3% respectivamente. No porque el mercado se haya relajado, sino porque la demanda está exhausta y los bolsillos han llegado al límite. El metro cuadrado en Madrid roza los 5.431 euros y en Baleares los 5.443. Con ese precio de partida, una vivienda de 80 metros cuadrados supera los 434.000 euros en ambos mercados. Con ese mismo dinero se compran casi cuatro viviendas en Extremadura o Castilla-La Mancha.
En 591 municipios analizados por Fotocasa, el 93% tiene las viviendas más caras que hace un año. En varios de ellos, comprar cuesta más de un 50% que en agosto de 2025. Bigastro, en la Comunidad Valenciana, un 85,3% más caro. Narón, en La Coruña, un 67,7%. El mercado se está fragmentando y la presión se extiende a municipios que nadie habría señalado en el mapa hace tres años.
¿Hay moderación? Sí, en el ritmo. Las compraventas se contraen ligeramente, las operaciones tardan más en cerrarse y los vendedores empiezan a rebajar para cerrar transacciones. Pero moderar el ritmo de subida no es lo mismo que bajar precios. Y 34.250 euros más en un año no es una señal de mercado normalizado.

