En agosto de 2026, comprar una vivienda usada de 80 metros cuadrados en España cuesta 253.270 euros de media. En agosto de 2025, el mismo piso costaba 219.020 euros. La diferencia es de 34.250 euros en doce meses. Sin reformas. Sin mejoras. Sin cambio de ubicación. Solo el paso del tiempo en un mercado que lleva 70 meses consecutivos subiendo.
El índice inmobiliario de Fotocasa registra una subida interanual del 15,6% en el precio de la vivienda usada, con el metro cuadrado en 3.166 euros de media nacional. La buena noticia, si se puede llamar así, es que agosto ha sido el mes con menor ritmo de crecimiento de todo el año. Venimos de subidas superiores al 20% durante varios meses, y desde mayo se observa una moderación progresiva. El 15,6% es el freno. No la inversión de tendencia.
El mapa de precios por autonomías confirma la fragmentación extrema del mercado. Baleares lidera con 5.443 euros por metro cuadrado, seguida de Madrid con 5.431. Son los únicos mercados donde el metro cuadrado supera los 5.000 euros. Por detrás, País Vasco con 4.370, Cataluña con 3.836 y Canarias con 3.147. En el extremo opuesto, Castilla-La Mancha a 1.436 euros, Extremadura a 1.380 y Murcia a 2.060, que paradójicamente lidera las subidas interanuales con un 28,8%.
El mapa municipal amplía la fractura hasta extremos que resultan difíciles de procesar. Santa Eulària des Riu, en Ibiza, marca 8.659 euros por metro cuadrado. San Sebastián alcanza los 7.141. En el otro extremo, Torreperogil, en Jaén, tiene el metro cuadrado a 661 euros. La diferencia entre el municipio más caro y el más barato de España es de más de 8.000 euros por metro cuadrado. El mismo país, el mismo sistema fiscal, el mismo acceso teórico al mercado. Precios incomparables.
La subida del 15,6% en términos interanuales merece ser contextualizada en términos de poder adquisitivo real. El salario medio neto en España ronda los 2.300 euros mensuales. En un año, los precios de la vivienda usada han subido 34.000 euros. Eso equivale a más de un año de salario medio neto completo, dedicado íntegramente a vivienda, solo para cubrir el encarecimiento del año anterior. Un trabajador con salario medio necesita ahorrar durante 14,8 meses de sueldo íntegro para compensar la subida que el mercado ha generado en doce meses.
La moderación de agosto que Fotocasa señala como señal de desescalada es real en términos estadísticos. Pero conviene no confundir la desaceleración con el alivio. Pasar del 20% de subida al 15,6% no significa que la vivienda se esté abaratando. Significa que se está encareciendo algo menos rápido que antes. Para el comprador que lleva dos años intentando cerrar una operación, la diferencia entre subir un 20% o un 15,6% no cambia la conclusión: el piso que buscaba está más caro que cuando empezó a buscarlo.
En 48 de las 50 provincias analizadas por Fotocasa, el precio de la vivienda sube en agosto en tasa interanual. Solo Soria y Teruel registran descensos. El mercado alcista de la vivienda usada en España no tiene excepciones geográficas significativas. Tiene provincias que suben más y provincias que suben menos. Pero el vector es el mismo en casi todas.

