Crea Madrid Nuevo Norte ha anunciado el lanzamiento de la primera subasta de suelo residencial libre del proyecto, que pondrá en el mercado dos de las siete parcelas residenciales situadas en el ámbito de Las Tablas Oeste, el primero en iniciar sus obras. La subasta está prevista para finales de noviembre de 2026 y se resolverá mediante un proceso competitivo en plataforma digital dirigido a promotores y operadores inmobiliarios con capacidad para desarrollar promociones enteras. No es una subasta para particulares.
Las parcelas cuentan con una superficie aproximada de 2.000 metros cuadrados cada una y una edificabilidad residencial de unos 10.000 metros cuadrados, con capacidad para desarrollar aproximadamente 100 viviendas en cada una de ellas, además de 2.000 metros cuadrados de superficie comercial en dos plantas. En total, las dos parcelas que salen a subasta en noviembre tienen capacidad para unas 200 viviendas.
El ámbito de Las Tablas Oeste ocupa cerca de 305.000 metros cuadrados y prevé 741 viviendas en total, de las que el 37% será de titularidad municipal. Las dos parcelas que salen a subasta forman parte de las siete residenciales previstas en esta primera zona del desarrollo: seis destinadas a vivienda libre y una a vivienda protegida.
El proyecto de reparcelación que recoge las características de los terrenos se encuentra actualmente en tramitación y está pendiente de su aprobación definitiva por parte del Ayuntamiento de Madrid. Ese matiz es importante: las cifras de edificabilidad y número de viviendas podrían modificarse antes de la aprobación definitiva.
El delegado de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid, Borja Carabante, ha asegurado que las grúas para la construcción de las primeras viviendas podrán verse durante el primer trimestre de 2027. Ese es el horizonte de inicio de construcción, no de entrega. Entre la subasta de noviembre y la primera llave queda un camino que incluye la aprobación definitiva del proyecto de reparcelación, la obtención de licencias de edificación, la construcción en sí y la recepción de obra. En el mejor de los escenarios, las primeras viviendas de Madrid Nuevo Norte no estarán disponibles antes de 2029 o 2030.
El contexto en el que esta noticia llega es el de un mercado de vivienda en Madrid que opera en condiciones de escasez estructural. El precio del metro cuadrado residencial en la capital supera los 6.471 euros, según el Colegio de Registradores, el segundo más alto de España tras San Sebastián. Las compraventas caen porque el comprador con financiación no llega a los precios que pide el vendedor con el euríbor al 3,31%. Y el déficit estructural de vivienda en España supera las 750.000 unidades.
Madrid Nuevo Norte es el proyecto urbanístico más relevante de la capital y uno de los más importantes de Europa en términos de escala. El macroproyecto proyecta 10.500 viviendas en la capital. Ese número es significativo en términos absolutos. Pero hay que ponerlo en perspectiva: 10.500 viviendas en un proyecto que llevará décadas en completarse no resuelven el déficit de una ciudad que necesita decenas de miles de unidades adicionales en el corto plazo.
Lo que la subasta de noviembre sí representa es una señal positiva de que el proyecto, después de décadas de bloqueos urbanísticos, administrativos y judiciales, está avanzando de forma irreversible hacia la fase de construcción real. Las obras de urbanización están en marcha. Los primeros suelos residenciales llegan al mercado. Los promotores pueden empezar a calcular. Y el Ayuntamiento tiene por primera vez una fecha concreta para las grúas: primer trimestre de 2027.
Para el mercado inmobiliario de Madrid, la noticia más relevante no es la subasta en sí sino lo que la subasta confirma: que la oferta de vivienda nueva en el norte de Madrid va a aumentar de forma significativa en los próximos años. Ese aumento de oferta, cuando llegue, actuará como moderador de los precios en los distritos limítrofes, especialmente Fuencarral, Hortaleza y Las Tablas. No de forma inmediata. No de forma espectacular. Pero sí de forma estructural y sostenida.
El problema es el timing. El mercado necesita oferta ahora. Las primeras viviendas de Madrid Nuevo Norte llegarán en 2029 o 2030 en el mejor de los casos. Y entre ahora y entonces, el déficit seguirá acumulándose, los precios seguirán subiendo y los compradores que no pueden esperar seguirán siendo excluidos del mercado.

