Las compraventas de vivienda rompieron en agosto con la tendencia a la baja que se había instalado en los últimos meses. Las operaciones aumentaron un 1,3% interanual durante el octavo mes del año, hasta las 48.700, según el avance provisional de la Estadística Registral Inmobiliaria del Colegio de Registradores. Es un repunte modesto, pero rompe una racha negativa y llega en un momento en el que el mercado inmobiliario está absorbiendo señales regulatorias contradictorias que pueden alterar la tendencia en los próximos meses.

Los datos del mes

El dato nacional de agosto es positivo pero heterogéneo. En doce comunidades autónomas se registraron incrementos de compraventas totales. Cantabria lidera con un crecimiento del 29,9%, seguida de Murcia con un 20,8% y Melilla con un 18,6%. En el lado negativo, La Rioja registró una caída del 24%, Navarra del 22% y Castilla y León del 7,4%.

En cuanto a las compraventas específicamente de vivienda, diez comunidades registraron aumentos. Los crecimientos más significativos se dieron en Extremadura con un 19,3%, Cantabria con un 13,7% y Murcia con un 13,4%. Los mayores descensos se concentraron en La Rioja con una caída del 18,7%, Castilla y León con un 10,4% e Illes Balears con un 9,4%.

En términos absolutos, Andalucía, Cataluña y la Comunitat Valenciana superaron las 13.000 compraventas de inmuebles totales, con Andalucía alcanzando las 17.000. En compraventas de vivienda, Andalucía lidera con 9.400 operaciones.

Las hipotecas: una señal mixta

Las hipotecas ofrecen una lectura mixta que merece atención. Se constituyeron 43.400 hipotecas totales en agosto, un 0,3% menos que en el mismo mes del año anterior. Sin embargo, las hipotecas específicamente sobre viviendas, 33.600, registraron un incremento interanual del 1,6%, en línea con el repunte de las compraventas.

La divergencia entre la caída del total de hipotecas y el aumento de las hipotecas sobre vivienda sugiere que el ajuste se está produciendo fundamentalmente en los segmentos no residenciales, mientras que la demanda hipotecaria para vivienda habitual mantiene una ligera tendencia positiva.

Por comunidades, los mayores incrementos en hipotecas sobre vivienda se registraron en Extremadura con un 23,5%, Navarra con un 22,9%, Melilla con un 19,4% y Canarias con un 19%. Los descensos más acusados correspondieron a La Rioja con un 28,3%, Illes Balears con un 25,8% y Aragón con un 12,9%. En términos absolutos, Andalucía lideró con 8.300 hipotecas totales, de las cuales más de 6.600 fueron sobre vivienda.

Lo que el dato de agosto dice y lo que no dice

El repunte de agosto es un dato puntual en un contexto de alta volatilidad regulatoria. El mes de agosto corresponde a un período anterior a la entrada en vigor de los decretos Maricarmen y a su posterior rechazo por el Congreso. Los datos de septiembre, que recogerán las semanas previas a la acampada de Sol, y los de octubre, que reflejarán el impacto de los siete días en que los decretos estuvieron en vigor, ofrecerán una imagen más precisa del efecto de esa volatilidad sobre el mercado de compraventa.

Lo que el dato de agosto sí confirma es que el mercado de compraventa tenía una cierta inercia positiva antes de que el episodio Maricarmen irrumpiera en la agenda. Esa inercia es coherente con los datos de precio que hemos documentado esta semana: el precio de la vivienda subió un 12,1% interanual según Eurostat y un 14,7% interanual en el tercer trimestre según Tinsa. Un mercado donde los precios suben a ese ritmo genera presión de compra entre los hogares que tienen capacidad de acceder a financiación hipotecaria, lo que alimenta la demanda de compraventa incluso cuando el número de operaciones fluctúa.

El déficit estructural de vivienda que el Banco de España cifra en más de un millón de unidades para 2028 es el telón de fondo que explica tanto los precios como la demanda de compraventa. Y ese déficit no ha cambiado con los decretos ni cambiará con su rechazo.