Cuando un decreto toca el alquiler, el primer lugar donde se nota es el escaparate. Entre el 29 de septiembre y el 5 de octubre, los anuncios de alquiler de larga duración cayeron en las diez mayores ciudades de España, y en Madrid lo hicieron un 9,2%. Eso es lo que miden los datos. Lo que significan es otra conversación, y los propios autores del análisis piden prudencia.

1. Qué midió EsadeEcPol

Jorge Galindo y Carles Gómez Llabrés, de EsadeEcPol, analizaron el comportamiento de los anuncios de larga duración entre el 29 de septiembre y el 5 de octubre en las diez mayores ciudades españolas. Los dos decretos para intervenir el mercado se activaron tras el desahucio de Maricarmen Abascal en Madrid, el 23 de septiembre. Muchos contratos pendientes de firma se paralizaron en esos días y varias operaciones quedaron en espera. En las diez ciudades analizadas hubo descensos, y en todas fueron mayores que en periodos similares comparables.

2. Seis ciudades por encima del 6%

Las caídas alcanzaron o superaron el 6% en seis ciudades: Murcia (12,5%), Madrid (9,2%), Valencia (7,5%), Alicante (7,2%), Las Palmas (6,3%) y Palma (6%). Madrid es la mayor de la lista y Murcia la que más retrocede. La que menos, entre las seis, es Palma, que además fue la única que recuperó después.

3. Cuándo cayó y por qué no hubo rebote

Según los autores, la mayor parte de la caída se produce entre el miércoles 30 de septiembre y el viernes 2 de octubre, con el primer decreto ya publicado en el BOE. Tras la derogación no hay un rebote general: entre el viernes y el lunes los anuncios se mueven como en cualquier otro fin de semana. La excepción es Palma, que recupera parte de lo perdido, de un 8,7% a un 6%, más de lo que había subido en ningún fin de semana de control.

Que no haya rebote cuenta tanto como la caída. Si los propietarios hubieran retirado la oferta solo mientras duraba la incertidumbre, cabría esperar que volviera con la derogación. No ocurre de forma general.

4. Lo que el análisis no afirma

Galindo habla con cautela de una “retirada preventiva de la oferta”. La hipótesis es que los datos son compatibles con ella en la mayoría de las grandes ciudades durante la semana de los decretos, y rechazan establecer una relación directa de causa y efecto. Hay otros factores que pueden pesar en las decisiones de los arrendadores, como la convocatoria de elecciones generales o las evidencias acumuladas en otros lugares con casuísticas similares.

5. La otra lectura: un portal ve una caída del 1,7%

Fotocasa llega a una cifra mucho menor. Entre el 1 y el 6 de octubre, cuando se desarrolló el debate de las medidas, su oferta de alquiler de larga duración se redujo un 1,7% y la de alquiler temporal cayó un 3,2%. El portal considera que es “muy, muy pronto” para atribuir un patrón, y que una caída del 1,7% es “nada representativa” e incluso “habitual” dentro de las variaciones semanales. Tampoco observa un traspaso de la larga duración a otras modalidades como el temporal. Sí detecta un aumento del 11,9% en el alquiler de habitaciones, una tendencia que, según sus portavoces, “ya es habitual”.

Las dos cifras no son comparables sin más. Una mide anuncios de larga duración en diez ciudades concretas durante una semana, y la otra mide el total del portal en seis días y por modalidad.

6. Lo que dicen otros actores del sector

Ferran Font, de Pisos.com, pide seguir observando los próximos días y avisa de que, aunque se aprecia cierta inestabilidad entre los pequeños propietarios, “mucha parte del recorrido [a la baja] ya está hecho”. Alude a la desaparición de oferta de alquiler de los últimos años, que el sector atribuye a la sensación de falta de seguridad jurídica. Idealista explica que su metodología no le permite hacer análisis rigurosos sobre la variación de oferta en espacios tan cortos de tiempo.