AstraZeneca y Bristol Myers Squibb mantienen negociaciones para una posible integración valorada en torno a los 350.000 millones de euros, lo que daría lugar a uno de los mayores grupos farmacéuticos del planeta. Si se cierra, sería la mayor fusión de la historia del sector. Y la lógica detrás de la operación dice mucho sobre hacia dónde va la industria.

AstraZeneca, con un valor de mercado de unos 230.000 millones de euros, ha vivido un crecimiento fulgurante apoyado en fármacos oncológicos como Tagrisso e Imfinzi. Bristol Myers Squibb, valorada en 133.000 millones, aporta su propia cartera con Opdivo a la cabeza. Dos gigantes de la oncología que se fusionan crean una concentración de poder en ese mercado difícil de ignorar para los reguladores.

Bristol Myers afronta el vencimiento próximo de las patentes de algunos de sus productos estrella como Eliquis y Opdivo, circunstancia que explica parte del interés estratégico de una eventual integración. Sin ingresos que reemplacen esas patentes, la caída de ingresos puede ser brutal. Una fusión con AstraZeneca compra tiempo y músculo financiero.

La suma de ambas carteras daría lugar a la cuarta farmacéutica del mundo por capitalización bursátil, solo por detrás de Eli Lilly, Novo Nordisk y Johnson & Johnson. Pero el camino hasta ahí no será sencillo.

Bruselas ha reforzado su arsenal de control de concentraciones desde el fiasco de Illumina/Grail. La nueva Comunicación sobre el control de concentraciones, en vigor desde principios de 2026, permite a la Comisión Europea examinar operaciones que, sin alcanzar los umbrales clásicos de facturación, puedan afectar a la competencia efectiva. Esta fusión será la primera gran prueba de fuego de esa nueva doctrina.

Las acciones de AstraZeneca cayeron hasta un 7,8% al conocerse la noticia, mientras Bristol Myers ganaba hasta un 3,8% en el mercado americano. El mercado dice lo que dice: quien compra paga una prima, quien es comprado se beneficia. La pregunta es si AstraZeneca está pagando demasiado por resolver el problema de patentes de su rival.