El sureste de Madrid lleva años siendo el gran desierto comercial de la capital. El Cañaveral, Los Ahijones, Los Berrocales, Valdecarros: barrios enteros con decenas de miles de familias que para hacer la compra o ir a una tienda tienen que coger el coche y salir del barrio. Eso está a punto de cambiar.
CaixaBank ha formalizado una financiación bilateral de 64,42 millones de euros para el desarrollo del Parque Comercial El Cañaveral, promovido por OMO Retail y Rodríguez Normand en el distrito de Vicálvaro. Con esta financiación, uno de los proyectos retail más relevantes actualmente en ejecución en España despeja el último obstáculo para avanzar a ritmo de crucero hacia su apertura prevista para la campaña de Navidad de 2027.
Las cifras del proyecto hablan solas. Una parcela de casi 215.000 metros cuadrados, 74.000 metros cuadrados de superficie comercial, 54 unidades de negocio, más de 2.570 plazas de aparcamiento y conexión directa con la R-3, a 20 minutos del centro y 15 del aeropuerto de Barajas. Será el mayor parque de medianas superficies de Madrid capital y el séptimo a nivel nacional.
Entre las marcas ya confirmadas están Mercadona, Lidl y Ahorramás como anclas de alimentación, junto a Kiabi, Urban Planet, Ilusiona, Planet Fitness y McDonald's. El parque lleva el 77% de su superficie bruta alquilable comprometida cuando faltan más de un año para la apertura. Eso no ocurre por casualidad: es la señal más clara de la confianza del mercado en una zona con una de las mayores tasas de crecimiento demográfico de España.
El área de influencia directa pasará de 210.000 habitantes actuales a más de 350.000 cuando se complete la construcción de los desarrollos urbanísticos del entorno. Más de 53.000 viviendas nuevas están previstas en Los Berrocales, Los Ahijones, Valdecarros y Los Cerros. El parque llega antes de que esa demanda alcance su pico, lo que lo posiciona como el nodo comercial de referencia de un Madrid que sigue creciendo hacia el este.
El impacto esperado supera las 1.500 empleos directos e indirectos y unos ingresos anuales estimados en más de 11,5 millones una vez estabilizado. No es solo un centro comercial. Es la pieza de servicios que le faltaba a uno de los desarrollos urbanos más grandes de Europa.

