Santander despeja el último obstáculo regulatorio para su mayor adquisición en EEUU. La Reserva Federal ha dado luz verde este miércoles a la compra de Webster Financial, el banco con sede en Connecticut especializado en banca minorista y comercial. El cierre está previsto para el 20 de agosto de 2026.
La operación fue anunciada el pasado febrero y ha necesitado tres aprobaciones regulatorias para llegar a este punto. La Oficina del Controlador de la Moneda dio el visto bueno el 12 de junio, el BCE el 21 de julio y la Fed acaba de cerrar el ciclo. Con todas las autorizaciones obtenidas, el único paso que queda es la firma definitiva.
Los términos de la operación contemplan que los accionistas de Webster reciban 48,75 dólares en efectivo más 2,0548 acciones de Santander en forma de ADSs por cada acción de Webster. Santander valoró cada acción de Webster en 75 dólares para los efectos del acuerdo. La operación se anunció con el respaldo de los accionistas de Webster, que la aprobaron en junta el pasado mayo.
El impacto financiero es concreto y cuantificable. Santander prevé un incremento del beneficio por acción de entre el 7% y el 8% para 2028 gracias a la integración, y aspira a alcanzar un retorno sobre el capital tangible cercano al 18% en ese mismo ejercicio en su negocio americano. Webster aporta una base de depósitos estable, una red complementaria en el noreste de los EEUU y una posición consolidada en la financiación a empresas medianas, el segmento donde Santander quiere crecer con más fuerza en el mercado americano.
Para Ana Botín, la operación tiene una lógica estratégica clara: escala. Santander lleva años con una presencia relevante pero fragmentada en Estados Unidos. Webster no solo amplía el balance, sino que completa el modelo de negocio en uno de los mercados bancarios más grandes y competitivos del mundo. El banco combinado tendrá más capacidad para competir en un segmento donde la escala lo es casi todo.
Hasta el 20 de agosto, ambas entidades seguirán operando de forma independiente. Los clientes de Webster no tendrán que realizar ninguna gestión. Cualquier cambio futuro será comunicado con antelación.

